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Abejas

Abejas

Las abejas son insectos de la familia de los ápidos, incluida dentro del orden de los himenópteros. Dicha familia se distingue por tener los ojos peludos y por la peculiar venación de sus alas, que presentan una celdilla o espacio entre dos venas, que les es característica.

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Descripción biológica de las abejas:

La abeja doméstica o melífera  (Apis mellifica)

Las abejas pertenecen al género Apis, y la más conocida, la que ha sido domesticada por el hombre, es Apis mellifica, la abeja doméstica o melífera.

Características de las abejas domésticas

Este insecto, de color negruzco, está recubierto por una pilosidad que suele ser amarilla y que le confiere el típico dibujo de rayas del abdomen.

Del tórax parten dos pares de alas, unidas por unos ganchitos, llamados frenillos, que no permiten que las alas se separen durante el vuelo.

El aparato bucal de las abejas es de tipo chupador-masticador y forma unos tubos que están constituidos por las maxilas y el labio. El néctar, que es el alimento de estos insectos, asciende por dichos tubos por capilaridad, es decir, sin necesidad de ninguna fuerza succionadora. La masticación del polen es llevada a cabo por las mandíbulas.

Otra característica de las abejas es el aguijón abdominal, portado por las hembras y que éstas utilizan como arma defensiva. La picadura de la abeja es muy dolorosa, puede producir enrojecimiento de la zona afectada y una gran hinchazón, pero es mortal para la abeja misma, que perece al desprendérsele el aguijón.

 

Las abejas domésticas viven en colonias, y están divididas en reinas, obreras y zánganos

La abeja doméstica, al igual que otros himenópteros, como las hormigas, vive en colonias de 10.000 a 60.000 individuos. El habitáculo o nido que construyen es el panal, formado por celdillas hexagonales hechas de cera. En cada colonia existen tres categorías distintas o castas de individuos: la reina, las obreras y los zánganos.

 

La reina

La reina es la única hembra fértil de la colonia y tiene a su cargo la reproducción. Su abdomen presenta un tamaño desmesurado, y el insecto pone dos tipos de huevos dentro de las celdillas del panal, los no fecundados, de los que surgen los zánganos, y los fecundados, de los que nacen las obreras.

La reina suele vivir de dos a tres años. Cuando la abeja reina muere, o es retirada en el curso de una investigación, varias obreras, antes estériles, comienzan a poner huevos. La abeja reina, mientras esté presente, emana un olor que proviene de sus glándulas mandibulares. Cuando este olor desaparece, las obreras construyen nuevas cámaras reales para producir reinas nuevas, y a la vez empiezan a poner huevos.

Si de los huevos fecundados nace una larva que recibe una alimentación especial, ésta se convertirá en una segunda reina. Dicha alimentación consiste en la jalea real, que es mucho más rica que el néctar en proteínas. En tal caso, y a causa de que sólo puede haber una reina en la colonia, se produce una partición del grupo y una de las reinas encabeza un enjambre que va a fundar otro panal.

 

Las obreras

Las obreras o hembras estériles son las que tienen un menor tamaño, y se ocupan de la recolección del néctar y el polen, la construcción de celdillas y la alimentación de las larvas.

Las abejas obreras sólo viven durante dos meses, al cabo de los cuales mueren y son sustituidas por individuos nuevos, larvas que ya han completado la metamorfosis.

 

Los zánganos

Los zánganos, por su parte, son los machos fértiles encargados de fecundar a la reina, y son de mayor tamaño que ésta. Sólo aparecen en la colonia durante la primavera, y parten con la reina en un vuelo nupcial, que termina con la fecundación, que es llevada a cabo sólo por uno de los machos. La vida de los zánganos es muy corta, pues viven unos pocos días y pueden morir en el intento de fecundar a la reina o son eliminados por las abejas obreras.

 

La alimentación de las abejas: el néctar y la miel

Las abejas se alimentan del néctar de las flores y también de su polen, que se adhiere a las pilosidades de su cuerpo o que acumulan en unas concavidades especiales que poseen en las patas posteriores. En el estómago de las obreras, el néctar experimenta una transformación mediante la cual se forma la miel, que es el alimento que reciben las larvas. En dicha transformación el néctar se concentra y la sacarosa se convierte en levulosa o glucosa.

La búsqueda de flores adecuadas para recolectar polen y néctar es una tarea llevada a cabo por las obreras, que pueden desplazarse a grandes distancias. Las abejas recogen néctar de una gran variedad de flores, pero las más frecuentes son las de la familia de las labiadas, que poseen una especie de labio superior y otro inferior.

Cuando una obrera ha encontrado una buena fuente de néctar, un lugar donde hay muchas flores adecuadas, se lo comunica a las demás mediante una serie de movimientos estereotipados (danza de las abejas) con los que puede indicar la distancia y también la dirección. Si la fuente de alimentos está cerca de la colmena, la abeja efectuará una danza sencilla, casi circular. No indicará la dirección en que se halla, y sus compañeras buscarán en todas direcciones. Si la distancia es superior a los 25 metros, la danza se hará más complicada, moviendo el insecto la punta del abdomen en zigzag. En este último caso indicará también la dirección de las flores, recorriendo una corta distancia mientras emite un ruido estridente con las alas y mueve el abdomen. Luego volverá a describir el círculo, sin mover el abdomen, y así sucesivamente. Cuanto más lejos están las flores, más largos serán los vuelos en línea recta que se realizan entre las danzas en círculo, y así las abejas calculan la distancia.

Tipos de enfermedades que transmiten las abejas

Existen diversos tipos de enfermedades ocasionados por picaduras de insectos

La alergia (o alergias) a los insectos se pueden producir por dos mecanismos: uno de ellos son las picaduras o incluso las mordeduras, de forma que al introducir sustancias propias del insecto en el organismo del niño se desencadena un episodio de alergia, que puede ser desde leve hasta grave en sus formas más severas.

El otro mecanismo consiste en que el niño inhale sustancias del insecto, de forma que se pueden generar cuadros alérgicos como las rinitis alérgicas o incluso el asma. En este post se abordan sobre todo las reacciones producidas por picaduras o mordeduras.

En la mayoría de los casos la reacción que se produce se circunscribe al ámbito local, de forma que lo que se produce es una reacción que permanece localizada en el sitio de la picadura o mordedura. Esta reacción no suele estar mediada por la IgE, sustancia que produce el organismo del niño y que predispone a respuestas defensivas.

El problema reside en los casos en los que el niño genera una respuesta alérgica generalizada a alguna sustancia que haya podido inocular el insecto. Estas respuestas sí están relacionadas con la IgE y son relativamente frecuentes con el veneno que inoculan determinadas familias de insectos, como pueden ser los de las abejas, las avispas y las hormigas. Son muy raras en los mosquitos.

En los casos en los que la alergia se produce por sustancias inhaladas lo que ocurre es que las mucosas de la nariz o de la vía respiratoria se inflaman como consecuencia de la reacción del organismo frente a estas sustancias, al reconocerlas como peligrosas y reaccionar frente a ellas. Estas alergias suelen ser muy estacionales y coinciden con las épocas del año en las que estos insectos tienen mayor actividad, como primavera y verano. Otros insectos se relacionan de forma muy directa con la producción e inducción de asma, como los ácaros del polvo, que además están presentes en las casas durante todo el año.

 

Qué síntomas producen

En general las mordeduras por insectos suelen producir pequeñas reacciones urticariales localizadas y cercanas a la zona afectada. A veces se evidencia la presencia de una serie de pápulas pequeñas que pueden corresponderse con una o varias mordeduras. En algunos casos puede verse incluso un poco de celulitis con induración de la piel por debajo de la zona afectada.

La inoculación de venenos produce reacciones que pueden ser de varios tipos: lasreacciones locales pequeñas son localizadas y duran aproximadamente un día; las locales grandes pueden demorarse en aparecer y luego permanecer varios días con la zona indurada; las reacciones cutáneas generalizadas evolucionan muy rápido (minutos) y se extienden por mucha superficie de la piel, haciendo que se ponga de color rojo y consistencia dura; las reacciones generalizadas son las más graves ya que son como las del shock anafiláctico y pueden hasta comprometer la vida del niño ya que producen síntomas severos por todo el cuerpo, entre ellos cierre de la vía aérea. Es importante recordar que cuando se producen muchas picaduras pueden aparecer reacciones caracterizadas por fiebre y vómitos. A veces hay reacciones más tardías que puede afectar a los riñones o al sistema nervioso.

 

Cómo se diagnostican

En el caso de sospechar un cuadro de alergia relacionado con las picaduras la sospecha es fácil porque suele existir el antecedente de la picadura y la posible reacción alérgica. En estos casos se pueden hacer pruebas cutáneas o de sangre para detectar la presencia de anticuerpos del tipo IgE del niño frente a los venenos que se quieran investigar en función de la sospecha.

Como siempre lo más importante es el antecedente de la sospecha, ya que a veces estas pruebas pueden salir negativas de forma falsa (son los denominados falsos negativos), por lo que en un niño con serias sospechas de ser alérgico (como el hecho de que haya presentado una reacción severa a una picadura), normalmente hace que incluso el pediatra indique repetir las pruebas. A veces es conveniente esperar al menos 2 a 4 semanas tras la picadura para realizar las pruebas.

En el caso de que la alergia sea por sustancias inhaladas lo típico es que el niño presente los síntomas en los momentos del año y en los sitios donde está en contacto con el insecto que le produce la alergia. En otros casos es más difícil, por ejemplo con los ácaros del polvo, ya que están presentes durante todo el año.

Problemas que ocasionan las abejas

Uno de los órganos más curiosos de una abeja es su aguijón. En realidad, es un aguijón doble, ya que está formado por dos estiletes encerrados en un estuche, comunicados con la glándula encargada de elaborar el veneno.

Una vez elaborado, se va acumulando en una cavidad situada en la base del aguijón, de modo que, cuando éste funciona, el líquido venenoso es depositado en la herida que produce el aguijón.

En el caso de la abeja reina, el aguijón es curvo; por el contrario, como ya hablamos en el artículo sobre los Tipos de abejas, los zánganos carecen de aguijón para que no puedan defenderse cuando llega la hora de su sacrificio.

 

El veneno del aguijón de abeja

Cuando una abeja hace uso de su aguijón, inyecta el veneno elaborado por dos glándulas independientes. Una de ellas se encarga de producir materia ácida, mientras que la otra produce materia alcalina. La influencia molesta del veneno que produce la abeja se debe a la mezcla de estos dos tipos de materia, ya que cada una de ellas por separado no ocasiona molestia ninguna. Además, la cantidad de veneno inoculado es prácticamente insignificante, ya que es de aproximadamente treinta cienmilésimas de gramo. Por ello, si el número de picaduras es abundante, no sólo pueden ocasionar dolor y malestar, sino que pueden producir la muerte de la persona o animal. Por suerte, esto se produce en muy pocos casos.

La razón por la que la picadura de abeja puede producir malestar, es que la acción del veneno provoca una perturbación sobre el sistema nervioso, creando ansiedad que afecta al corazón en su acción inervadora motora, pudiendo llegar a paralizarlo. Esto, por supuesto, rara vez se produce.

Recomendación para prevenir abejas

Lo más importante para evitar las picaduras de abejas es la prevención, ya que los insectos a través de sus picaduras y mordeduras pueden transmitir enfermedades y además pueden producirse reacciones alérgicas muy graves.

Tanto las abejas como las avispas pican sólo como defensa de ellas mismas o de sus nidos. La mayoría de las picaduras se producen entre los meses de mayo y septiembre siendo julio y agosto los meses con mayor incidencia de picaduras debido a las altas temperaturas que ponen en gran actividad a estos insectos, teniendo en cuenta esto hoy te traemos 9 consejos para prevenir picaduras de abejas.

Consejo número 1 para prevenir picaduras de abejas: Evitar perfumes o cosméticos con aroma, ropas de color llamativo y lugares donde haya insectos. Los perfumes atraen a las abejas y las avispas, especialmente si tienen aromas florales. Por eso, las personas que ya han sufrido alguna picadura o saben que son alérgicas al veneno de estos insectos deben evitar el uso de cualquier producto que contenga aromas florales o perfumes en general y es conveniente que utilicen ropa clara de manga larga y pantalones largos.

Consejo número 2 para prevenir picaduras de abejas: Ponte ropa de colores claros. Los colores de flores y los brillantes atraen abejas y avispas, ponte algo rojo. Los insectos no pueden ver el color rojo, pero se sienten atraídos por el blanco y el amarillo.

Consejo número 3 para prevenir picaduras de abejas: No tratar de espantar al insecto. Las abejas y las avispas responden clavando su aguijón cuando se sienten atacadas, así que lo más importante es mantener la calma y evitar hacer movimientos bruscos hasta que se vaya.

Consejo número 4 para prevenir picaduras de abejas: Evite que ingresen fácilmente. Dentro de recintos cerrados mantenga una red para atrapar cualquier insecto volador que penetre; también es útil tener un insecticida para matarles (en la guantera del carro puede ser muy útil).

Consejo número 5 para prevenir picaduras de abejas: Mantenga Limpio. Su ropa y su cuerpo deben estar limpios. Según parece, el olor del sudor irrita a las abejas y avispas y las hace más agresivas. Además, tampoco es que a los humanos les quede bien.

Consejo número 6 para prevenir picaduras de abejas: Las abejas son más activas durante las horas más calurosas del día. A las avispas les atrae la comida, así que no dejes comida o bebidas dulces afuera.

Consejo número 7 para prevenir picaduras de abejas: Tomar medidas en casa. En el caso de los mosquitos que pican desde el atardecer hasta el amanecer, las medidas preventivas incluyen también cerrar las ventanas durante la noche o usar mosquiteras en las ventanas, así como poner el aire acondicionado, ya que el aire frío los detiene. Si no se tiene aire acondicionado pueden ser recomendables las mosquiteras de cama, especialmente en el caso de los niños. También se pueden usar difusores eléctricos de insecticida para el hogar.

Consejo número 8 para prevenir picaduras de abejas: Vigile la comida y las bebidas. A las avispas les atraen la comida y las bebidas dulces. Las abejas aterrizarán con sumo placer en un pastel o en unas galletas dulces si está haciendo un picnic. Si está afuera de la casa, guarde la comida en envases antes y después de comerla; habrá menos olores deliciosos que atraigan a los insectos.

Consejo número 9 para prevenir picaduras de abejas: No moleste los enjambres. No moleste con agua, piedras u otros objetos contundentes, porque el enjambre se dispersa y las altera. No las moleste con humo o candela, ya que algunas mueren y las que quedan vivas atacan en defensa, mecanismo interpretado por los humanos como agresión.

CONSEJO: ¡LLAME A UN ESPECIALISTA!

Si ya cuenta con un problema de plagas o desea prevenir, lo mejor será que un profesional revise sus instalaciones y haga un diagnóstico completo, una vez hecho, lo recomendable es mantener medidas de prevención periódicas de manera constante para evitar infestaciones de abejas, moscas, arañas y cucarachas, como para otros insectos que puedan afectar a la seguridad higiénica de su negocio, casa o jardín.